El síndrome de Asperger es una categoría diagnóstica dentro de los Trastornos del espectro autista TEA. Las personas diagnosticadas de Asperger tienen un mundo interior rico pero particular a la vez, y son reconocidos por sus dificultades relacionales, para establecer y mantener relaciones con la gran mayoría de pesonas fuera de su entorno más inmediato. Presentan intereses restringidos, actividades reiterativas, tendencia al pensamiento concreto, dificultades para adpatarse a los cambios, a las novedades, comportamientos repetitivos y estereotipados, escaso contacto ocular con el interlocutor, escasa reciprocidad emocional, tendiendo a una soledad que no desean però que les recomforta a la vez. La ansiedad que manifiestan es de peso, y las dificultades para hacerse entender y que se encuentren recursos formativos y laborales adecuados de peso y medio.