El mundo de la pareja es tan particular… Hay tantas realidades como parejas. Lo que debe llevar a las parejas en la consulta es la voluntad de superar las desavenencias, la voluntad de seguir juntos. La terapia debe servir para llegar hasta el final, construir puentes, puntos de encuentro, acuerdos asumibles, buscar romper un poco el discurso donde a menudo se atascan las discusiones, trazar algún nuevo punto de vista, y explicar que hay que atreverse a hacer las cosas un poco diferentes, atreverse del todo para llegar al punto de unión. O no, pero entonces la pareja se habrá ofrecido la posibilidad de habérselo dado todo. Y aunque la decisión final sea la ruptura, habérselo dado todo es siempre mucho. Limpiar para reconstruir después cada uno su camino.