Decidir ir al psicólogo no siempre es fácil, da la sensación que tengamos que estar muy mal, quizás nos da vergüenza. El psicólogo, como cualquier médico o técnico que trabaja en el mundo de la salud, busca precisamente eso: atenuar el malestar y llegar a resolver lo que nos hace malvivir, tomar el control. Unas sesiones de psicoterapia deben servir para deshacer un nudo que todavía puede retorcerse tiempo y tiempo. Este proceso será, a la vez, un aprendizaje para resolver otras cuestiones que tengamos o que puedan venir en el futuro, vivir con menos miedos.

¿Deberé hablar, desde el inicio, de mi infancia?

Hablaremos de lo que quieras hablar. Pero marcaremos un objetivo y trabajaremos básicamente para responder a este objetivo. Esto no quiere decir que no puedas consultar sobre otros temas, o que un día quieras profundizar en un aspecto en concreto. Pero todo será para remar en la misma dirección de resolución de la dificultad o del problema.

¿Deberé ir mucho tiempo seguido?

El mínimo posible. Marcar unos objetivos claros y trabajar para alcanzarlos. Hay gente que necesita pocas sesiones, y otros que quieren trabajar más aspectos pueden necesitar una terapia de más sesiones. Todo se fija conjuntamente, no se impone nada por parte del terapeuta. La finalidad del psicólogo es empujar a las personas hacia la autonomía, conocerse mejor, que puedan autogestionar su conexión con el entorno de una forma más eficaz y más abierta.

¿Únicamente hablaré yo?

Deberás hablar porque necesitaré saber qué es lo que te turba. Pero soy participativo, y las sesiones son un intercambio, un diálogo, donde la dirección la marcas tú. Yo ofrezco mi visión, mis herramientas, y todo mi interés.
Todo lo que se diga en las sesiones es respetado por mí de forma privada y confidencial. No se comenta nada a los acompañantes, si vienen, ni se pasa información a nadie más si no es pedido explícitamente por la persona que hace la terapia.

¿Y todo lo que diga será confidencial?

Todo lo que se diga en las sesiones es respetado por mí de forma privada y confidencial. No se comenta nada a los acompañantes, si vienen, ni se pasa información a nadie más si no es pedido explícitamente por la persona que hace la terapia.

Como es la primera sesión?

La primera sesión sirve para conocernos mutuamente. Escucharé cuál es tu dificultad, tu problema, y si te cuesta poner palabras te facilitaré al máximo que puedan salir. Y marcaremos un objetivo, y también de qué manera podremos saber si hemos llegado o no. Yo te explicaré cuál es el plan que te propongo para llegar.
En esta primera sesión ya podrás tener una sensación respecto a la confianza que te genero y si crees que te puede servir venir a visitarte conmigo. Si crees que no te servirá o consideras que no conectamos para nada, no te sientas obligado ni presionado para seguir viniendo, lo más importante es tu problema, y tienes que encontrar en quien confiar para resolverlo. Es imprescindible tener confianza en el psicólogo con el que trabajarás.